Tuning Hot Rod
Es imposible referirse a los carros modificados en cualquiera de sus formas y conceptos, sin hacer referencia al llamado Hot Rod, una tendencia dentro de la modificación de carros que ha marcado escuela y que no deja de sumar más y más adeptos a lo largo y a lo ancho del mundo.
La expresión “Hot Rod” creció en popularidad durante el transcurso de la Guerra Mundial y, especialmente, en los años que siguieron a la finalización del conflicto bélico (1945). El tuning o la personalización Hot Rod tuvo su principal radio de influencia en el impresionante estado de California, consistiendo en la adaptación de algún coche antiguo - preferentemente, algún modelo Ford como el Ford T o el Ford A - y reducirles el peso para potenciar el alcance de sus prestaciones.
En muchas ocasiones, los amantes del Hot Rod se limitaban a quitarle el techo al coche pero, en la mayor parte de los casos, el cambio también se aplicaba al vano motor, a las defensas, los parabrisas y parte de los asientos. Además, el cambio en el motor - siguiendo la normativa y la homologación pertinente - permitía una prestación más elevada desde el punto de vista de la potencia y de la velocidad sobre las rutas o las carreteras.
Además de todos los cambios mencionados en la estética y la mecánica, el Hot Rod establece notorios cambios en la pintura original del coche en cuestión, llegado a incorporar colores desafiantes y aspectos más salvajes. Según los estudiosos de la modificación de coches, el término Hot Rod parece haber sido generado en la expresión “roadster caliente”, término que supo gozar de mucha fama a lo largo de la década del cincuenta y del sesenta. |